BUENOS AIRES.- La formalización, ya anunciada en días anteriores, del retiro argentino del Grupo de Lima, generó críticas en la oposición al gobierno de Venezuela y reflejó el debate sobre cuáles son las medidas adecuadas para lidiar con la crisis del país caribeño.
La Cancillería argentina, a través de un comunicado oficial, anunnció el retiro del conjunto de países americanos que promueven sanciones para aislar al Gobierno de Venezuela. El gobierno consideró que las acciones que se impulsaron desde este grupo “no han conducido a nada”, al tiempo que reclamó por un mayor diálogo inclusivo.
Según el vicepresidente del Parlamento del Mercosur (Parlasur) Oscar Laborde, “Argentina hizo un esfuerzo para mantenerse en el Grupo de Lima tratando de impulsar el diálogo entre el oficialismo y la oposición en Venezuela para encontrar una salida consensuada para la crisis de ese país, pero lamentablemente eso no fue posible porque la intención del resto de los países era exclusivamente hostigar al gobierno venezolano”.
“Ante esa situación -completó Laborde, quien además es titular del Observatorio de la Democracia del Parlasur- correspondía el retiro de la Argentina del Grupo de Lima y buscar el diálogo (entre oficialismo y oposición en Venezuela) con otros actores, como el Grupo de Contacto” por Venezuela. Esta es una convocatoria internacional que busca mediar entre los sectores políticos venezolanos y que fue motorizada inicialmente por México y por el anterior gobierno uruguayo (del fallecido Tabaré Vázquez, del Frente Amplio). Del Grupo de Contacto participan también España, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, Costa Rica, Suecia y Ecuador.
"La mejor manera de ayudar a los venezolanos es facilitando que haya un diálogo inclusivo que no favorezca a ningún sector en particular, pero si a lograr elecciones aceptadas por la mayoría con control internacional”, dice el documento. Y agrega un mensaje para las autoridades venezolanas, a quienes dice que no pueden desconocer que es su responsabilidad “producir las condiciones para un diálogo que resulte productivo”.
“En un contexto en el que la pandemia ha hecho estragos en la región, las sanciones y bloqueos impuestos a Venezuela y a sus autoridades, como los intentos de desestabilización ocurridos en 2020, no han hecho más que agravar la situación de su población y, en particular, la de sus sectores más vulnerables".
La Cancillería argentina concluyó con que sostiene su compromiso con la estabilidad en la región, y que buscará encaminar soluciones pacíficas, democráticas y respetuosas de la soberanía y de los asuntos internos de cada Estado. (Reuters)
Postura política: a favor de Guaidó, contra Maduro
El Grupo de Lima, establecido en la capital peruana en 2017, dice que busca promover una salida pacífica a la crisis en Venezuela a través de un Gobierno de transición y elecciones libres, ante la debacle que sufre el país. Está conformado entre otros por Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú. Promueve al opositor Juan Guaidó como “presidente interino” y desconoce la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro.